lunes, 3 de agosto de 2009

Encontrando el casi perdido.




El gran tema de ser un desordenado no es el perder las cosas, sino no encontrarlas.

No, no es lo mismo. Todo desordenado sabe donde están sus cosas o cree conocer el mejor sistema de búsqueda para encontrar el objeto.
En ese momento el objeto gana una condición indefinible.
Vamos a intentar llamar a ese estado casi/perdido.


Casi perdido porque creemos que el objeto no esta perdido. Damos vueltas por todos los lugares donde podría estar, pero no se deja encontrar.
Si, es culpa del objeto que no se deja ver, y quizás sea real esa vieja historia de que hay duendes que esconden las cosas con tal de divertirse a costa nuestra.


Si si, al rato de no encontrar este objeto, uno comienza a desarrollar diferentes teorías conspirativas. Totalmente entendibles por cierto.
Existe la vida en diferentes planos o dimensiones.
Hay seres que cruzan a nuestro plano con los espejos como puerta y hacen maldades para llamar la atención.

Pero como encontrar el objeto es mas importante, esta elaboración de teorías queda pospuesta para encuentros humeriles o de divague creativo.


Al fastidiarse ya de dar vueltas y al percatarse de que las técnicas de búsqueda caen en desgracia. No tenemos mas remedio de creer en la fatídica moraleja.

Hay que prestar más atención, para que nuestro desorden no nos gane.
Lo peor del desordenado, es el hecho de quedar ciego en su desorden.






Merlin versión chinesia y su gran pregunta:

¿Por qué lo puse en una caja blanca?



2 comentarios:

Princesa Bacana dijo...

y la catarsis de recuerdos cuando lo encontrás y en tu cerebro se hace un clip con los momentos y pensamientos claves de porqué está donde está!!!

eso es lo mejor, qué buena sensación encontrar......

Yo y otro Yo dijo...

Totalmente de acuerdo!

Es un Ah...claro si estaba ahí
jaja

Bueno encontrarla de nuevo
Chauz Princesa :)